Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Les sale al encuentro el caballero que habÃa conquistado el castillo y que llevaba al cuello el escudo de plata con banda roja; llega al galope a la puerta. Al ver a la reina, le dice:
—Señora, que Dios os bendiga.
Ella le responde que Dios lo bendiga a él.
—Señora, ¿aceptarÃais entrar?
—SÃ, con mucho gusto.
—Por Dios, por vos se abrirá la puerta.
—Muchas gracias, caballero.
El caballero llama al vigÃa y le ordena:
—Abre la puerta.
—SÃ, señor.
Asà lo hace y entra el caballero, pero está tan abstraÃdo con la reina que se olvida de todos y no se ocupa de nada, sino de mirarla: sube a la muralla y desde allà la contempla. Volvieron a cerrar la puerta en cuanto él entró, e hizo tanto ruido al cerrar que el rey volvió en sÃ, pregunta qué habÃa sido, y muchos se dispusieron a contárselo. Le dice entonces a Keu el senescal que vaya a ver si puede entrar; este cumple la orden y encuentra allà a la reina que ya se volvÃa, pues pensaba que el caballero se habÃa burlado de ella, y le cuenta de qué modo.
Mira entonces Keu hacia arriba, ve al caballero encima de la puerta y le dice: