Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero, habéis obrado como villano al burlaros de mi señora.
Pero él no lo oye; entonces se le acerca la doncella que lo había acompañado a la Dolorosa Cárcel (pues así se llamaba el lugar donde estaba prisionero mi señor Galván), y al oír los reproches de Keu, lo sacudió diciéndole:
—¿No estáis oyendo los insultos de ese caballero?
—¿De quién?
Ella se lo indica.
—Señor, ¿qué decís?
—Digo que os habéis burlado de mí y de mi señora, pues no os habéis dignado en abrirle la puerta habiéndoselo prometido, y tampoco os dignáis en hablar conmigo.
—¿Quién sois vos?
—Soy Keu, el senescal.
Entonces mira el caballero y ve a la reina que se marchaba enojada; lo siente tanto que por poco no pierde la razón, pues se da cuenta de que la reina se ha enfadado. Vuelve al guardián y le dice:
—¿No te ordené que dejaras entrar a mi señora la reina?
—No dijiste nada.
Desenvaina la espada y jura sobre ella: