Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buen señor —le dice Galván al mensajero—, la mesnada de mi señor aceptará combatir contra ellos dos más tarde, el lunes antes de adviento.
El mensajero contesta que le parece bien, y mi señor Galván envÃa a Lucano el Botellero ante los dos reyes para ver si están de acuerdo, y ellos lo aceptan.
El rey Arturo se volvió a su tierra con la reina; los ejércitos se separan y los caballeros quedan emplazados para el dÃa fijado. Mi señor Galván reemprende su búsqueda. Nada más dejar al rey se encuentra con una doncella que cabalgaba veloz en una mula rápida. Se saludan y él le pregunta si se encuentra en apuros:
—SÃ, estoy en situación triste. ¿A dónde vais vos?
—Señora, voy a un asunto del que no he conseguido aún lo que desearÃa. Bella dulce amiga, ¿podrÃais darme noticias del caballero que hizo que entrara el rey Arturo en la Dolorosa Guardia?
—Decidme, y os orientaré si es que lo sé.
—¿Es cierto que ha muerto el caballero de las armas rojas, el que venció en la asamblea?
—No, en absoluto; su médico me dijo que sanarÃa sin dificultad.
Al oÃrlo, se le desvanece el corazón y se desmaya sobre el cuello de la mula, y Galván corre a sostenerla. Cuando vuelve en sÃ, le pregunta por qué se ha desmayado.