Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Toda la noche estuvo allí el caballero; por la mañana se le acercó una doncella de cierta edad y habló con él a través de una ventana:
—Señor caballero, ya sabéis las condiciones: no podréis salir sin llegar a un acuerdo.
—¿Qué acuerdo, señora?
—Vos conquistasteis el castillo: lo debíais haber dejado en paz, pero os fuisteis.
—Señora, ¿ha sido puesta en libertad mi señora la reina?
—Sí, y vos os habéis quedado en su lugar: es necesario que pongáis fin a los encantamientos del castillo.
—¿Cómo podré hacer que cesen?
—Jurando que haréis cuanto podáis cada vez que se presente una aventura.
Así lo otorga; entonces le llevan los Evangelios a la ventana y él jura lo que la doncella le había pedido; a continuación le abren la puerta de hierro para que salga. Le dan de comer muy bien, pues no había comido desde el día anterior por la mañana. Cuando ha terminado, le revelan los secretos del castillo y le dicen que tiene que permanecer en él durante cuarenta días, o ir a buscar las llaves de los encantamientos; contesta que irá en busca de las llaves, si le dicen dónde están, «pero procurad que todo termine pronto, pues tengo que hacer en otros sitios».