Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le dan sus armas y, una vez armado, lo llevan al cementerio en el que estaban las tumbas; allí entran en una capilla que había en un extremo, en la parte de la torre. A continuación le enseñan la entrada de una cueva subterránea y le dicen que allí dentro están las llaves de los encantamientos. Se persigna y entra con el escudo delante del rostro y con la espada desenvainada, aunque no ve ni gota a no ser la luz que le llega de la puerta, pero delante de él hay una claridad. Se acerca a la otra puerta y oye un gran ruido a su alrededor, pero continúa avanzando a pesar de todo. Entonces le parece que toda la cueva se va a hundir y que la tierra daba vueltas. Se sujeta a la pared y así llega a una puerta que hay al otro lado y que da paso a otra habitación. Al llegar ve a dos caballeros recubiertos de bronce que se mueven por magia, con enormes y pesadas espadas de acero, que serían necesarios dos hombres para levantar una sola de ellas: guardan la entrada dando tajos tan seguidos que no podría pasar nada sin recibir un golpe.