Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, buen señor, lo soy, ¿por qué lo preguntáis?
—Señora, porque sin duda lo debéis ser y si no lo fuerais, os parecerÃais mucho a ella. Os miro por el caballero más loco que conozco.
—¿Quién es, señor caballero? ¿Sois vos?
—No, señora; es otro.
Entonces empieza a dirigirse hacia el bosque y la reina lo vuelve a llamar y le ruega que le diga quién es el caballero por el que la miraba; no quiere contestarle, pues temÃa que el otro se avergonzara y se lo tomara a mal, y que la reina reconociera al que iba tras él. Por eso, se vuelve y toma un sendero distinto del que habÃa tomado el rey.
No tardó mucho en llegar el otro caballero, que bajaba por la orilla del rÃo. Se detuvo en una represa en la que habÃa mujeres lavando ropa, y les pregunta:
—¿Habéis visto pasar a un caballero?
Le responden que no, y era verdad, pues acababan de llegar y no habÃan visto al que pasó. Cuando la reina ve que no encuentra quien le dé noticias, le grita:
—Señor caballero, yo he visto al que vais buscando: va hacia el bosque.
El caballero levanta la cabeza, ve a la reina que estaba en la galerÃa, y la reconoce por la voz.
—¿Es cierto, señora? ¿Hacia dónde va?