Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mirad —dice la reina—, no sé quién ha apresado a nuestro caballero.
Se dirige entonces mi señor YvaÃn hacia el vado y al reconocer a Daguenet se asusta. Lo lleva ante la reina.
—Señora, Daguenet ha apresado al caballero.
—Daguenet —le pregunta la reina—, por la fe que le debéis a mi señor el rey, ¿cómo lo habéis apresado?
—Lo encontré junto al rÃo y no quiso decirme ni una palabra; le sujeté el freno y no se defendió, y me lo he traÃdo prisionero.
—Aquà podrÃa estar bien —dice mi señor YvaÃn—; yo le daré alojamiento, si vos queréis.
—De acuerdo —contesta Daguenet.
Entonces, se echan a reÃr Daguenet, la reina y todos los que están oyéndolo, pues ya se habÃan reunido numerosos caballeros, damas y doncellas.
Daguenet era un caballero sin tacha, pero muy simple y el más cobarde de cuantos conocÃan. Todos se burlaban de él por las grandes locuras que hacÃa y que decÃa, pues buscaba aventuras y, cuando regresaba, decÃa que habÃa matado a un caballero, a dos o a tres; y por eso se alegró tanto con éste.
La reina contempla al caballero y lo ve bien proporcionado de cuerpo y de miembros, mejor que ningún otro.