Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El caballero baja la pendiente, se aleja en medio de la pradera, toma el escudo y la lanza, y se dirige contra él. Éste se da cuenta de que quiere golpearle y se prepara. Ambos pican espuelas a los caballos; el que estaba en la cuesta alcanza al otro en el escudo, y la lanza le vuela hecha pedazos; el otro lo golpea con tanta fuerza que lo tira por encima de la grupa del caballo. Le sujeta el caballo por el freno y se lo entrega:
—Tomad, vuestro caballo; ahora me voy a marchar, pues tengo otras cosas que hacer en vez de quedarme aquÃ.
El caballero se vuelve a poner en pie, diciendo:
—No os iréis asÃ; tenéis que combatir conmigo.
—¿Con vos?
—SÃ, conmigo.
Se retira un poco, descabalga y saca la espada; colocándose el escudo delante, ataca al caballero que, por su parte, desenvaina. Se golpean con violencia en el yelmo y en los escudos. El caballero que habÃa sido apresado por Daguenet lo acosa sin cesar y le ataca con rabia. El otro le cede el terreno, pues ve que no podrÃa resistir mucho y le dice:
—¡Deteneos! No seguiré combatiendo contra vos; venid conmigo y os enseñaré cosas extraordinarias.
—¿A dónde tengo que ir?
—No está lejos.