Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os digo que si me reveláis quién sois y cómo os llamáis, os dejaré en libertad. Si no me lo queréis decir, respondedme, ¿a quién amáis? Si no me contestáis a ninguna de esas dos preguntas, decidme si pensáis continuar haciendo las proezas que hicisteis el otro dÃa en el encuentro del rey Arturo con Galahot.
Al oÃr estas palabras, empezó a suspirar profundamente, y al fin dijo:
—Señora, ahora veo lo mucho que me odiáis, ya que queréis dejarme en libertad tan deshonrado. Señora, por Dios, cuando me hayáis hecho revelar mi gran dolor y hayáis obtenido vuestro placer, ¿qué garantÃas tendré de poder ir en libertad?
—Os lo prometo lealmente; tan pronto como os hayáis decidido por una de las tres recompensas que os pido, os podréis marchar completamente libre. Ahora queda en vuestra mano el iros o el permanecer aquÃ.
Entonces empieza el caballero a llorar con amargura: