Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La reina entabla conversación con el caballero, y comienza diciéndole:
—Dulce señor, ¿por qué os ocultáis de m� Realmente, no hay motivo; decidme al menos si sois vos el que venció el combate de anteayer.
—No, señora.
—¿Cómo? ¿No llevabais armas negras? ¿No fue a vos a quien le envió tres caballos mi señor Galván?
—Señora, sÃ.
—¿No sois el que anteayer llevaba las armas de Galahot?
—Señora, es cierto, sÃ.
—¿Sois vos el que venció en los combates del primer dÃa y del segundo?
—Señora, no fui yo; de verdad.
La reina se da cuenta entonces de que no querÃa reconocer que habÃa vencido en los combates, y por ello lo estima más.
—Decidme, ¿quién os armó caballero?
—Señora, vos.
—¿Yo? ¿Cuándo?
—Señora, ¿recordáis que un caballero se presentó a mi señor el rey Arturo en Camalot, y que estaba herido en el cuerpo y tenÃa un tajo de espada en la cabeza? Aquel viernes por la tarde se presentó también un muchacho y fue armado caballero el domingo.