Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo fijan el encuentro. Al atardecer, Galahot fue a ver a sus gentes y le dijo a su compañero cómo habían quedado citados; él así lo aceptó. A la hora de cenar, Galahot ordenó a su senescal que cuando viera que pasaba el prado con el rey y la reina, que atravesara el río con su compañero y fuera a su encuentro. A continuación se va acompañado por numerosos caballeros y se presenta ante el rey que estaba esperándolo para sentarse a la mesa.
Cuando acabaron de cenar le dijo la reina al rey:
—Señor, vayamos a pasear por los prados.
El rey acepta y se dirigen hacia el lugar con Galahot y con otros muchos caballeros. La reina iba con la dama de Malohaut y con numerosas damas y doncellas. Cuando el senescal los vio, atravesó el río con Lanzarote y se metieron en el séquito del rey. Al cabo de un rato, se sentaron todos y empezaron a hablar; mientras estaban en esto, el rey Yon se acercó al rey Arturo para decirle que tenía que ponerse en marcha, pues habían llegado mensajeros de su tierra con noticias. El rey se apartó con él y habló en secreto durante un buen rato.