Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, aquà están algunos de los compañeros que participaron en la anterior búsqueda; están dispuestos todos a cumplir con su palabra, pues el rey mi señor nos ha acusado a todos de traidores; el que lo desee vendrá conmigo. Os prometo, por la fe que os debo, que moriré en mi empeño si es necesario, pero no volveré a entrar en casa del rey antes de haber encontrado al caballero y traeré tales pruebas que por fuerza se me tendrá que creer. Y es cierto que ignoro quién es y dónde lo puedo hallar.
—Presentaos ante el rey antes de poneros el yelmo, y él os dirá algo. Hacedlo por mÃ.
Acepta esta súplica de la reina, que mientras tanto llama a una doncella para que le diga al rey que no puede convencer a mi señor Galván de que se quede, y que debe pedÃrselo él con toda la corte. La doncella va a cumplir la orden.