Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Qué? Os aseguro que habéis tocado fondo si pensáis obtener por la fuerza una de las doncellas más hermosas del mundo, y una de las damas más importantes.
—Aunque os esforzarais por los Evangelios y por todos los de vuestra tierra, no devolveré los gajes.
—En nombre de Dios, en mi tierra hay quienes os podrÃan causar daño.
—A todos ellos los estimo en poco, incluso a Galván, hijo del rey Loth, si estuviera en aquella tierra.
Cuando mi señor Galván oye que lo nombra, se le enciende el rostro y se le ensancha el corazón: se incorpora sobre los estribos y le dice a Segurades que ya han escuchado suficiente, que no espere conseguir sus propósitos, pues habrá quien se lo impida.
Al oÃrlo, Segurades y los caballeros que iban con él, dan la vuelta; amenazan al otro, pero a éste le importa poco. Entonces, la dama se despide de mi señor Galván, pidiéndole entre llantos compasión para su tierra y su vida. Él la toma entre sus brazos y le dice que no tema, pues no va a perder cosa alguna a manos de ningún caballero que haya visto. A continuación, la dama se aleja y se queda a un lado, con las demás doncellas.
—Por Dios —dice el enano—, sólo este caballero se muestra contento estando ante su propia muerte.