Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tras armarlo caballero, de acuerdo con las normas, después de oír misa, mi señor Galván pidió sus armas. El caballero novel le insistió para que se quedara hasta que hubiera descansado un poco, pero él no quiso concedérselo. Entonces le suplica que se quede e insiste tanto que se queda hasta después de comer. Cuando acabaron la comida, de nada valen nuevas súplicas: pide sus armas para irse. El caballero novel se le acerca y le dice:
—Señor, señor, os vais a ir. Os ruego por Dios que me digáis vuestro nombre, si os parece bien, para que yo pueda decirle a mi señora cuando la vea y a todos los demás quién me armó caballero; mi corazón se encontraría más a gusto.
—Decidles a todos aquellos que os lo pregunten que Galván, el sobrino del rey Arturo, os ha armado caballero.
Cuando Helaín oye estas palabras, siente tal alegría que sería imposible una mayor, y exclama que Dios le ha concedido todos sus deseos en una sola vez y que ya no teme no ser valiente, pues ha sido armado de mano del caballero más valeroso del mundo; y luego añade: