Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Me lo exigÃs, conjurándome con insistencia; os lo voy a decir, si os atrevéis a oÃrlo.
—¿Si me atrevo? Poco atrevimiento serÃa el mÃo si no osara oÃr algo que estoy deseando.
—Por Dios, dentro de poco lo sabréis. Seguidme.
—Con mucho gusto.
La doncella se fue por delante y él iba detrás; abandonan el camino principal y toman un estrecho sendero; entran en un bosque bajo, espeso, por el que cabalgan hasta que ven una gran torre y, cerca de ella, una casa derruida; la torre y la casa estaban rodeadas por un seto alto y espeso. Le pregunta a la doncella que cuándo le dirá quiénes son los dos caballeros.
—Lo sabréis en esa casa.
—¿Y a quién le lleváis esa espada?
—Se la llevo al caballero que voy buscando.
Mientras tanto, se han ido acercando a la torre; al llegar a la puerta, la doncella entra, seguida por mi señor Galván. Cuando ya la ha atravesado, ve en medio del patio a un caballero completamente armado, que le grita que en mala hora entró: galopa contra él, y él hace lo mismo; se golpean en el escudo; la lanza del caballero se quiebra y mi señor Galván lo alcanza de forma que lo derriba a tierra.