Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tan pronto como entra, le atacan dos caballeros; él les responde con rapidez, golpea al primero en lo alto del yelmo, muy avergonzado porque ya se estaba retrasando mucho: le ha descargado tal golpe, que le ha roto la cervellera y ha alcanzado la cofia, de forma que muchas mallas se le han clavado en la cabeza; queda tan aturdido y tan fuera de sÃ, que va tambaleándose a apoyarse en una pared. Mi señor Galván se dirige a la doncella, que está sentada en un trono muy bello. Mientras tanto, el otro caballero le acosa por detrás, pero mi señor Galván no se vuelve en absoluto, pues le agrada contemplar a la doncella. El caballero le golpea tanto, que acaba hiriéndole; mi señor Galván lo mira y le da un golpe del revés con la espada, alcanzándole en el nasal y cortándole el nasal y más de la mitad de la nariz; lo derriba aturdido, y le dice a la doncella del trono:
—Doncella, ¿cómo os puedo socorrer?
—¿Cómo? Por Dios, me parece que ya me habéis socorrido un poco.
—No lo creáis, pues si todavÃa no he hecho lo que debÃa, haré lo que vos queráis, aunque a estos dos ya no tengo que hacerles nada más, pues ya no necesitan de mi espada. Doncella —continúa, dirigiéndose a la de la espada—, me prometisteis que me dirÃais en esta habitación el nombre del buen caballero al que vais buscando y el del otro, que es mejor que él.