Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi cabeza, no estáis todavÃa en la habitación más bella; cuando lleguéis a ella, os lo diré.
—Doncella, entonces, seguid y yo iré tras vos; y no habrá lugar al que yo no os siga hasta que sepa el nombre de los dos caballeros más valerosos del mundo, pero antes querrÃa saber si he socorrido debidamente a esta doncella.
—Ciertamente —contesta la de la espada—, no, pero lo habréis hecho cuando estéis en la habitación más rica.
A continuación, la doncella da media vuelta y se marcha, y él la sigue; entran en una gran sala, hermosÃsima, cuyo suelo estaba cubierto de hierbas y juncos recién cortados. En medio de la sala habÃa una cama tapada por todas partes con una rica colcha y custodiada por diez caballeros completamente armados, salvo la cabeza. Al ver a mi señor Galván, se ataron los yelmos, desenvainaron las espadas y embrazaron los escudos, y se pusieron en pie, pues estaban sentados. Mi señor Galván se dispone a defenderse, a la vez que sigue a la doncella que va directamente a la cama, y que se sienta en el suelo delante de ella. Todos los caballeros corren a colocarse delante de mi señor Galván, gritándole:
—Esperad, señor caballero, no avancéis más hasta que sepáis cómo.
—¿Cómo debo hacerlo?