Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El más grande de todos ellos le contesta que si combate con todos a la vuelta, puede ir y ver lo que hay debajo de la colcha; en caso contrario, no pondrá los pies allÃ.
—Doncella —pregunta mi señor Galván—, ¿cuándo sabré lo que deseo saber?
—Lo sabréis cuando os vayáis de aquà con honra.
—¿Cómo, con honra?
—Ningún caballero andante —le contesta ella— que venga aquà se marcha con honra si no ve antes de irse lo que hay bajo la colcha.
—A fe mÃa, entonces lo veré.
Los caballeros retroceden y mi señor Galván avanza hasta la cama y levanta la colcha: debajo de ella ve a uno de los caballeros más hermosos del mundo y el más proporcionado en sus miembros, pero habÃa sufrido tanto daño que no podÃa hablar y sólo podÃa estar echado boca abajo; tenÃa el brazo izquierdo tan hinchado y tan lleno de llagas, igual que la pierna derecha, que no podÃa moverse en absoluto y olÃa tan mal que apenas se podÃa permanecer en la habitación cuando la colcha estaba retirada.
—¡Ay, Dios! En qué mala hora —exclamó mi señor Galván— vivió un caballero tan bello como éste, nunca vi uno tan hermoso y perfecto.