Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se levanta y, con el brazo apoyado en el pecho, va a la habitación en la que estaba el criado llorando; se lo encuentra arrancándose los cabellos y rasgándose el vestido. Cuando el muchacho ve a su señor delante de él, no se inmuta, ni deja de hacer duelo.
—¿Qué ocurre —le dice el señor—, hijo de puta, bastardo? ¿Por qué os lamentáis? ¿Acaso no veis que estoy curado?
—Es cierto, pero no me importa, pues a cambio de eso he visto un daño mayor.
—¿Qué daño?
—¡Ay, noble señor! Ahà dentro le han dado muerte a mi señor Galván, hermano vuestro y mÃo.
—¿Galván?
Al oÃr tal nombre, siente un dolor tan grande que se desmaya; acuden a su alrededor todas sus gentes, que lo vuelven a poner en pie; también acudió la doncella del trono, que habÃa oÃdo que estaba curado, pero al verlo desvanecido, se sintió mal, pues no querÃa a nadie tanto como a él, y sin esperar más, lo tomó entre sus brazos.
Cuando volvió en sÃ, pregunta quién ha sido el que ha dado muerte a su hermano. Ella le pregunta que quién es su hermano, a lo que él responde:
—Galván.
—¿Cómo? ¿Está aqu�
—SÃ, eso ha dicho Mordret.