Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os lo voy a decir. Me ocurrió cuando os marchasteis de la última asamblea, en la que se hizo la paz entre mi señor el rey Arturo y Galahot, cuando os dejé enfermo en Carduel; me puse en marcha hacia esta tierra a ver a esta doncella, la del trono, pues la amo —dijo— más que a ninguna cosa. Tan pronto como emprendà el camino, me encontré con un caballero que iba en mi busca con gran apremio, pues venÃa de parte de mi doncella para decirme que por el amor que le tenÃa, que fuera en su socorro, porque su padre, Tradelmán, rey de Norgales, la habÃa dado a un caballero al que ella no querÃa. Vine y conseguà vencerlo.
No habÃa pasado mucho tiempo, cuando yo estaba cerca de aquà en un bosque, en el que habÃa cazado durante toda la mañana, hasta que fue la hora de mediodÃa; tenÃa mucho calor. HabÃa cazado dos corzos, que los llevaba por delante mi hermano Mordret. Me acosté en camisa a la sombra de un sicómoro sobre la hierba verde, junto a una fuente. Era el mes de agosto bien entrado, hacÃa mucho calor, y conmigo sólo quedaba un escudero que tenÃa mi caballo y que se habÃa echado cerca de allÃ, junto a un matorral. Me quedé dormido por el calor y por el cansancio; entonces llegaron dos doncellas, montadas en sendos palafrenes; cada una de ellas llevaba en la mano una caja, según me contó el escudero que las vio, y pensó que eran mi doncella y una de sus muchachas.