Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván se va y cabalga durante toda la mañana, hasta la hora de tercia; entonces entra en el bosque de Brequeham por la parte más tupida y sigue el camino principal, hasta que llega a una landa muy larga y muy ancha: delante de él, en medio de la landa ve dos postes recién clavados, llenos de muescas de arriba hasta abajo, como si fueran un armero; están cargados de gruesas lanzas y al otro lado cuelga un escudo rojo. Cuando se acerca, ve bajo uno de los postes a un caballero armado con todas las armas, a excepción del yelmo. Mira más atentamente, y ve que bajo un árbol están tocando un cuerno y que al punto, el caballero se prepara, se ata el yelmo, se coloca al cuello el escudo rojo y monta sobre un gran caballo: lleva las armas con habilidad y galopa contra mi señor Galván tan deprisa como puede el caballo.
Mi señor Galván hace lo mismo: se golpearon en los escudos cuando iban al galope tendido, de forma que las lanzas volaron en pedazos. Mi señor Galván toma la espada y ataca al caballero. Entonces, el caballero dice: