Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios —le dice el enano—, si amas la vida, te hubiera resultado mejor darme la muerte, pues por mi vida tú perderás la tuya.
—No me importan tus amenazas; dime por qué lloran y gritan asà esas gentes.
—Te lo voy a decir. Llevan unas parihuelas con un caballero muerto: era muy noble y gentil; por su muerte se harán muchos males.
—¿Murió en hecho de armas?
—SÃ.
—¿Quién lo mató?
El enano le cuenta todo, hasta que Héctor comprende y se da cuenta de que es el caballero al que él dio muerte cuando fue a socorrer a Synadós de Windsor, que era primo de su mujer. Piensa qué puede hacer, pues está seguro de que habrá pelea si va allÃ; y si da la vuelta, tendrá que decirlo cuando regrese a la corte del rey Arturo, tal como lo juró. Por fin, decide que Dios no le vuelva a ayudar a partir del dÃa en que retroceda por algo.