Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En ese momento, llamaron a la puerta los que traÃan el cuerpo, avanzan con Ladomás, y al llegar a la torre, cuando Ladomás ve a Héctor, se encontró a disgusto, pensando que no iba a poder protegerlo según su voluntad.
—Ay —le dice a Héctor—, ¿por qué habéis venido aqu�
—Señor, me obligó un traidor que me quitó el caballo. Entonces, el señor corre hacia su hijo Ladomás, y siente un gran pesar al no ver vivo al que estaba muerto.
—Señor —le dice Ladomás—, no hagáis morir a este caballero, pues hace poco yo habrÃa muerto de no haber sido por él.
La doncella empezó a llorar, y el señor le pide a Héctor que se rinda, pero él se niega.
—Héctor —le dice Ladomás—, entregaos a mi señor.
Entonces Héctor le responde que no habrá cosa que él le aconseje, que no la haga de inmediato: le entrega la espada al señor y éste la toma.