La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial —Señor, mucho tiempo habéis cabalgado solo y yo también sin encontrar nada; cabalguemos ahora juntos, a ver si tenemos más suerte que yendo solos y hallamos alguna aventura.
—A fe mÃa —responde Galván—, decÃs bien, y os lo otorgo; vayamos juntos y que Dios nos conduzca a un lugar en el que podamos encontrar algo de lo que vamos buscando.
—Señor —dice Héctor—, en la parte de la que vengo no encontraremos nada, ni de la que vos venÃs.
Galván contesta que bien puede ser.
—Entonces —dice Héctor—, creo que deberÃamos tomar otro camino distinto del que hemos traÃdo.
Le responde que bien lo quiere. Héctor toma un sendero que iba a través de la llanura donde se habÃan encontrado y dejan el gran camino.