La leyenda de Yurupary
La leyenda de Yurupary »Y en un lugar separado ponían también a las viudas, y allí esperaban la muerte, ya que se consideraba que con la pérdida del compañero su misión había terminado.
»Una jovencita, cansada ya de esperar a que el tiempo le diese esposo, resolvió huir y buscar la muerte en la soledad de la selva como único remedio a la desgracia, ya que no conocía otro poblado donde pudiera refugiarse.
»Antes del alba salió del poblado, siguiendo el camino del Sol, y prometiéndose no regresar jamás.
»Caminó todo el día y al llegar la noche se refugió en la sepupema de un árbol y allí durmió.
»Cuando la noche había llegado más allá de su mitad, se despertó y oyó claramente risas y conversaciones de gente.
»Al principio pensó que sería efecto del sueño y se llevó las manos a los ojos, pero vio que estaba despierta, y entonces se dio cuenta que efectivamente era gente y que ella se encontraba cerca de una maloca.
»Oyó perfectamente la voz de un joven que decía:
»—Ayer, cuando estaba pescando un timbí en el ygarapé Dianumion, vi pasar cerca a una mujer joven que me pareció muy triste, por lo menos así lo mostraban sus ojos que estaban llenos de lágrimas.