Las mil y una noches segun Galland
Las mil y una noches segun Galland Cuando la madre de Aladino hubo terminado estas palabras deshecha en lágrimas, el mago africano dijo a Aladino: «Eso no está bien, sobrino, hay que pensar en hacer de ti una persona de provecho capaz de ganarse la vida. Hay muchas clases de oficios; mira si hay alguno al que te sientas inclinado más que a otro. Quizá te desagrade el de tu padre y prefieras desempeñar uno diferente: no disimules tus sentimientos, estoy aquí para ayudarte.» Al ver que Aladino no respondía, continuó: «Si te repugna aprender un oficio y quieres ser un hombre bien considerado, te pondré una tienda de ricos paños y telas finas; venderás esa mercancía y con el dinero que obtengas comprarás otras, y de ese modo vivirás honorablemente. Reflexiona y dime con franqueza lo que piensas al respecto; me encontrarás siempre dispuesto a mantener mi promesa.»