Las mil y una noches segun Galland
Las mil y una noches segun Galland En ese mismo instante la tierra tembló un poco y se abrió delante del mago y de Aladino, poniendo al descubierto una piedra cuadrada de alrededor de un pie y medio de longitud y de un pie de profundidad, colocada horizontalmente, con un anillo de bronce elevado en el centro para poder levantarla. Aladino, aterrado de lo que sucedía ante sus ojos, tuvo miedo y quiso emprender la huida. Pero su presencia era necesaria para aquel sortilegio, y el mago lo retuvo, riñéndole mucho, y le dio un bofetón tan fuerte que lo tiró por tierra y poco faltó para que no se le clavaran los dientes en la boca, a juzgar por la sangre que salía.