Las mil y una noches
Las mil y una noches —Comendador de los creyentes —respondió—, si se escribiera todo lo que ha ocurrido entre esa dama y yo, serÃa una historia que pudiera ser utilÃsima a los hombres.
—Refiérela, pues —replicó el Califa—; yo te lo mando.
El joven obedeció y empezó asà su narración: