Las mil y una noches
Las mil y una noches —A mà me ha gustado esta extrañeza —dijo Schariar—, no menos que las aventuras de los hermanos del barbero.
—También es muy divertida —añadió Diznarda— la historia del cojito de Bagdad.
—Mucho lo celebro, mi querida hermana —dijo la Sultana—, y puesto que he tenido la dicha de no fastidiar al Sultán, nuestro amo y señor, si Su Majestad se dignase conservarme todavÃa la vida, mañana tendrÃa el honor de contarle otra historia.