Las mil y una noches

Las mil y una noches

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Discurría mil trazas cuando recordó que tenía junto a sí una señora vieja que la sirvió de aya en su infancia.

La hizo llamar y, después de confiarle el secreto, le dijo:

—Querida mía, siempre me habéis ayudado con vuestros consejos; sugeridme un medio de contentar al Califa.

—Mi querida señora —respondió la vieja—, por ello soy de opinión que mandéis tallar un trozo de madera en forma de cadáver. Envuelto en telas blancas, después de colocado en un féretro, lo haremos enterrar en alguna parte del palacio. Luego erigiréis un mausoleo y un túmulo que cubriréis con trapos negros, rodeado de candelabros con grandes cirios encendidos. Cuando venga el Califa y vea el luto de toda la Corte, no podrá menos de preguntar el motivo de él. Entonces podréis presentarle como un mérito los honores fúnebres que por consideración a él habéis tributado a Tormenta, muerta de repente.

El trozo de madera fué convenientemente preparado y llevado por la vieja a la cámara de Tormenta, y allí lo atavió como un cadáver en su féretro.

Por lo que Mesrour, jefe de los eunucos, sinceramente engañado, hizo sacar el féretro y con las ceremonias acostumbradas lo hizo enterrar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker