Las ultimas cartas de Stalingrado
Las ultimas cartas de Stalingrado Voy a decírtelo con toda sinceridad. Mi pierna derecha fue completamente machacada y me la amputaron por debajo de la rodilla y la izquierda me fue cortada en la parte alta del muslo. El médico mayor cree que con prótesis podría andar como un hombre sano. El médico mayor es un buen hombre y sus intenciones son también buenas.
Desearía que tuviese razón. Bien, ahora ya sabes esto con antelación. Querida Elisa, sólo quisiera saber lo que piensas. Tengo todo el día de tiempo y sólo pienso en esto. Y mis pensamientos se ocupan mucho contigo. A veces he deseado estar muerto. Pero esto es un pecado grave y no hay que expresarse así.