Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha —¡Venid, venerable Bienaventurado! ¡Bienvenido, venerable Bienaventurado! ¡Hace mucho que el venerable Bienaventurado no nos hace el honor de venir por aquí! Sentaos, venerable Bienaventurado, éste es vuestro asiento.
Entonces el Bienaventurado se sentó en el lugar asignado. El renunciante Sakuludāyin tomó un asiento más bajo y se sentó a un lado. Entonces el Bienaventurado le preguntó:
—¿De qué estabais hablando aquí sentados, cuál era el tema de la conversación que he interrumpido?
—Venerable señor, dejemos estar la conversación que teníamos aquí sentados. Venerable señor, no será difícil para el Bienaventurado enterarse de su contenido después.
»Cuando yo no estoy con este grupo, venerable señor, el grupo se sienta a charlar de diversos temas banales. Pero cuando yo estoy con el grupo, venerable señor, el grupo se sienta y me mira fijamente a la cara pensando: «Escucharemos la enseñanza que nos predique el asceta Udāyi». En cambio, venerable señor, ahora que el Bienaventurado se ha acercado a este grupo, yo y este grupo nos sentamos mirando fijamente a la cara del Bienaventurado pensando: «Escucharemos la enseñanza que nos predique el Bienaventurado».
—Entonces, Udāyi, propón algún tema de disertación sobre el que pueda disertar.