Ollantay
Ollantay OLLANTA.— Sal de aquÃ, brujo, pues mi idolatrada Cusi-Ccoyllur deslumbra al mismo Sol con su hermosura. Ella no tiene rival.
PIQUI-CHAQUI.— Aguarda que ahora ha de salir un viejo o una vieja, que creo idóneos para llevar tus recados y hablar con ella; porque aunque soy un pobre huérfano, no quisiera que me llamaran rufián.