Poesia oral
Poesia oral Tendría suma satisfacción en devorarla.
* * *
Prodigiosos relámpagos fulguran sobre el monte.
¿Augurio de desastre, para quién?
Sí, es la retirada en sombría muerte de majestuosas plumas
de nuestros enemigos, que sacian nuestras fauces hambrientas.
Por Pango es mi feroz deseo:
¡Que en perfecta venganza pueda sorber los sesos
de tu cráneo, oh Tuku-uru-rangi!
¿Quién palpará la joya amorosa del pounamu
en las sinuosas riberas de Wairau?
¡Malhaya la cabeza cocinada, oh tú, el sin nombre, Te Roha!
Mi precioso fue arrancado,
de en medio de la onda y arrastrado,
mientras seguía su camino weka, desprevenido,
el camino de guerra a lo largo de los musgosos árboles:
¿Pero quién en este mundo osaría devorar esa cabeza gris?
¡La devolvería en un vómito!
¡Fuera contigo, ariki!
Que estos mis dientes roan tu cráneo,