Poesia oral
Poesia oral trituren tus parásitos
mientras me harto con los sesos de Wahaka-piko.
¡Oh, mi alimento! Un parásito soy devorador de sesos:
devorador también de ti, ¡oh, Horu!
Los fragmentos mojados, triturados, vuelan.
* * *
¡Oh, hijo sordo que no quisiste oÃr!
Yo desplegué ante ti la vida y la muerte,
mas tú, para ceñirte has preferido
la vieja estera usada de la muerte.
Yo solo quedé; un solitario,
una tabla desechada
de la casa del dios Tañe.