Robin Hood
Robin Hood Muy mermada se hallaba ya la fuerza de Guy de Gisborne cuando dos de sus componentes, cobijándose bajo la sombra de unos grandes árboles, se deslizaron hasta adosarse a la pared de un costado de la casa. Pero la maniobra fue apercibida por Scarlett, el primer lugarteniente de Robin, que pronto dio cuenta de ellos con certeros flechazos.
Sólo quedaba al normando, cuando todavía se encontraba a unas treinta yardas de la casa, un hombre, y no de los mejores.
Confiado en la resistencia de su armadura, avanzó solo hacia Robin mientras los amigos de éste, terminada la lucha para ellos, se aprestaban a presenciar el torneo, que prometía ser interesante.
El encuentro estaba igualado por la habilidad de Robin y la armadura del normando.
Uno de los dos debía sucumbir en el combate singular. Era demasiado intenso el encono de uno, y la necesidad de defensa del otro.
La pesada armadura de Guy dificultada sus movimientos para una lucha cuerpo a cuerpo, al tiempo que lo hacía casi invulnerable a las armas arrojadizas; la ligereza de movimientos de Robin le daba cierta ventaja sobre su adversario, aunque no contaba con una protección eficaz contra los golpes de éste.