El arte de la politica
El arte de la politica A algunos les parece que esa es la función general de la economía y están firmemente persuadidos de que es preciso a todo trance conservar o aumentar hasta el infinito la suma de dinero que se posee. La causa de esta disposición es la preocupación por vivir, pero no por vivir bien, virtuosamente. Al ser un deseo sin límites, desean también unos medios sin límites.

Incluso los que aspiran a vivir bien corren también en busca de goces corporales, y como la propiedad parece asegurar estos goces, todo el interés de los hombres se dirige a amontonar bienes, todo su afán se centra en la adquisición de dinero.

Persiguen la riqueza como si la felicidad residiera en la superabundancia […]. Cuando no pueden conseguirla con adquisiciones naturales, lo intentan por cualquier otro medio, valiéndose de cualquiera de sus facultades, sin reparos naturales.

Algunos hacen de las artes [como la medicina] medios de hacer dinero, como si ese fuera su objetivo y fuera necesario enfocarlo todo hacia ese fin.
