Retorica
Retorica Ciertamente, la posibilidad de reconocer estratos de redacción cronológicamente diferenciados en la Retórica de Aristóteles no ha sido reconocida por la totalidad de los estudiosos y, a decir verdad, ha dado lugar a vivas disputas. La constatación de la existencia de tensiones, tratamientos dobles e incongruencias argumentativas había sido ya ampliamente señalada por la crítica del s. XIX[102]. Pero fue Kantelhardt el primero que propuso una interpretación diacrónica para este fenómeno, señalando que la Retórica ganaba unidad si se suponía que el cap; I 1 (en concreto desde 1354a11, con exclusión de las líneas preliminares de 1354a1-10) era anterior al resto de la obra, lo que el autor razonaba en la distinta elaboración que Aristóteles ofrece de las «clases de prueba», que, en efecto, se reducen en I 1 exclusivamente al «entimema», mientras que se amplían a partir de I 2 al «ejemplo» (parádeigma) y a la «prueba concluyente» (tekmérion)[103]. Sobre la base de este análisis, pero por extensión ya de los métodos genéticos de Jaeger, Solmsen propuso que en la Retórica que hemos conservado existían dos modelos de argumentación —los cánones ek tópon y ek protáseon de los entimemas—, que procedían de dos distintas épocas de la investigación de Aristóteles: las de los períodos docentes de la Academia y del Liceo[104]. Y aunque desde posturas críticas, este mismo punto de vista se ha prolongado después en K. Barwick, para quien la Retórica es un «manuscrito escolar, a cuya redacción ha añadido posteriormente Aristóteles una serie de suplementos»[105]; y en P. Gohlke, quien (en medio de un complejo análisis, que pone en el paso de la metodología tópica a la analítico-silogística el principio fundamental de la reconstrucción del Órganon) entiende que el texto transmitido de la Retórica se compone de una primera redacción, posterior a Tópicos, pero anterior a una versión inicial, hoy perdida, de los Analíticos y una segunda redacción, posterior a esos Analíticos perdidos, pero anterior a los que conservamos, cuya génesis podemos de este modo establecer[106].