Retorica
Retorica Lo que se aparta de los usos ordinarios consigue, desde luego, que <la expresión> aparezca más solemne, pues lo mismo que les acontece a los hombres con los extranjeros y con sus conciudadanos, eso mismo les ocurre también con la expresión. 10Y por ello conviene hacer algo extraño el lenguaje corriente, dado que se admira lo que viene de lejos, y todo lo que causa admiración, causa asimismo placer.[28] Ahora bien, la poesÃa tiene muchos recursos de esta clase, que le son ajustados (puesto que ella se sitúa en una mayor lejanÃa respecto de los temas y personas de que trata el discurso); pero, en cambio, en la prosa sencilla estos recursos son mucho más pequeños, porque también 15es más pequeño el tema de sus proposiciones. E incluso en la poesÃa, si un esclavo o un jovenzuelo hablan con rebuscamiento, o si esto se hace sobre un asunto insignificante, la cosa resulta muy poco adecuada. No obstante, también en la prosa lo adecuado se logra mediante concentraciones y amplificaciones[29] y por esta razón debe ocultarse que se hace, a fin de que no parezca que se está hablando artificiosamente, sino con naturalidad 20(porque esto es lo que resulta convincente, al contrario que lo otro, dado que ante el que <asà habla>, como si nos estuviese tendiendo una trampa, sentimos la misma prevención que ante los vinos mezclados):[30] tal era el efecto que producÃa la voz de Teodoro[31] frente a la de los demás actores, pues la suya parecÃa ser la del mismo que hablaba, mientras que la de los otros resultaba ajena <a sus personajes>. Y, por lo demás, <el artificio> 25queda muy bien disimulado, si se compone seleccionando las palabras del lenguaje usual, al modo como lo hace EurÃpides,[32] que fue el primero en mostrarlo.