Retorica
Retorica Fue ante estos confusos testimonios, sobre los que la crítica del s. XIX había permanecido por lo general vacilante, ante los que reaccionó Diels, señalando que debían ponerse en relación con las lecciones del curso académico; de modo que, releyendo a esta luz la fantasiosa anécdota de Valerio, Diels propuso que el texto de dichas lecciones era en realidad la Retórica llamada de Teodectes, quien había sido discípulo de Isócrates y Aristóteles y sucesor de este último al frente de la docencia retórica de la Academia. Según tal hipótesis, pues, cuando Aristóteles abandonó Atenas, Teodectes siguió haciendo uso de las notas dejadas por el Estagirita, que mandó publicar. Pero a su vuelta a Atenas y una vez ya iniciados los cursos de retórica en el Liceo, Aristóteles consideró insuficiente el contenido de aquella obra suya primeriza, salvo por algunas consideraciones acerca de la «composición» de los discursos. Y, por este motivo, escribió una nueva Retórica, sin por ello dejar de remitir en algunos puntos particulares a las doctrinas de su libro de juventud. De este modo, en fin, la Teodéctea constituye la más antigua Retórica de Aristóteles y el precedente inmediato de la que hoy conocemos como tal.