Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Es siempre la fuerza que no tiene salida en usted. Algún dÃa, acuérdese usted, será pronto, los psicólogos harán encuestas para averiguar lo que piensan los hombres antes de dormirse. SerÃa interesante saberlo, pues ello permitirÃa establecer cuál es la tendencia psÃquicamente humana desviada de su camino por el régimen de esclavitud a que están sometidos los hombres.
—¿Y cuál es el camino para usted? ―Barsut se estremeció de frÃo y ajustó la salida de baño sobre sus pantorrillas desnudas.
El Astrólogo se quitó el anillo de acero, frotó la piedra contra la manga de su blusón gris y continuó:
—Ahora, la organización de la Academia Revolucionaria.
—¿Y yo llegaré a ser algo?
—Para ser algo… hay que saber en qué consiste ese algo. A mà no me interesa. Desmuéstreme que es capaz de ser algo y entonces conversaremos…
—Perfectamente, le voy a obedecer… quiero decir, trataré de ayudarlo lealmente. Y si se me ocurre hacerle alguna canallada o traicionarlo, le diré: he pensado esto…