Los Lanzallamas
Los Lanzallamas Era en el fondo de un parque. Sentada a su lado, con una cartera de colegiala, estaba una criatura de trece años a lo sumo, el cabello en rizos escapándose de un gorrito de paja, y el delantal plegado sobre la cartera. Él, cruzado de piernas, el sombrero sobre la coronilla, la sonrisa desvergonzada, miraba hacia el frente, mientras que la criatura tenÃa vuelto el semblante hacia él.
A mediodÃa, mientras que tomaba la sopa, le dije:
—¿Quién es esa criatura con la que te has retratado?
Sin enojarse, con una sonrisa cándida me contestó:
—Una chica que está en tercer grado y hacemos el amor. Esa mañana se hizo la rabona.
—¿Cuántos años tiene?
—Va a cumplir doce el mes de agosto.
—¿Y no te da vergüenza? ¿No te das cuenta de que sos un canalla?
—¡Ajá!
Luego se levantó y salió.