Los Lanzallamas
Los Lanzallamas Llegué a preguntarme con qué interés permanecía entonces con nosotros. A ella regenerarse no le preocupaba en absoluto. Trabajar honestamente, menos. Cuando mi esposo volvía del empleo yo evitaba cuidadosamente dejarlos solos. Aurora no perdía oportunidad en nuestras conversaciones (a veces distraídamente) de ponerse siempre de parte de mi marido. Lo elogiaba y adulaba con suma discreción. No transcurrieron muchos días sin que ocurriera lo inevitable. Remo se encontraba entre la espada y la pared. ¿Con quién se quedaría, con ella o conmigo? Yo observaba este problema; porque Erdosain al llegar, si Aurora se encontraba presente, evitaba besarme…, en fin, me trataba con las consideraciones que se estila con una mujer con quien no se tienen relaciones íntimas.