Amor y amistad
Amor y amistad —¿Por qué no hablas, mi Laura? —dijo tras una breve pausa—. No puedo soportar este silencio. No me dejes sola con mis reflexiones, porque todas giran en torno a Augustus.
—¡Qué cielo tan bonito! —dije yo—. ¡De qué forma tan encantadora el azul se rompe con delicadas franjas de blanco!
—¡Oh, mi Laura! —replicó ella, desviando inmediatamente sus ojos de una fugaz visión del cielo—. ¡No me aflijas asÃ, llamando mi atención sobre un objeto que tan cruelmente me recuerda el chaleco de satén azul con franjas blancas de mi Augustus! Ten piedad de tu desdichada amiga y evita un tema tan perturbador para ella.
¿Qué podÃa hacer? Los sentimientos de Sophia eran en aquel momento tan exquisitos, y la ternura que sentÃa por Augustus tan intensa, que no me atrevÃa a conversar sobre nada, temiendo con justicia que el tema pudiese despertar en ella, de alguna forma imprevisible para mÃ, toda su sensibilidad, dirigiendo sus pensamientos hacia su esposo. Y, sin embargo, permanecer en silencio era cruel, ya que me habÃa pedido que hablara.