Amor y amistad
Amor y amistad —«¡Ah, mi querido primo —le dije—, un comportamiento tan noble como este debe derretir el corazón de cualquier mujer, por muy frÃo que sea! Si la divina Henrietta pudiera oÃr tus generosos deseos de felicidad, siendo tan dulce como es, no dudo de que se apiadarÃa de tu afecto y se esforzarÃa por corresponderlo». «¡Oh, prima —respondió él—, no quieras hacer crecer mis esperanzas con afirmaciones tan halagadoras! No, no puedo confiar en agradar a ese ángel de mujer, y lo único que me queda por hacer es morir». «El verdadero amor es siempre un amor desesperanzado —repliqué yo—, pero, mi querido Tom, te daré esperanzas de que puedes conquistar el corazón de esa hermosa mujer aún mayores de las que te he dado hasta ahora, asegurándote que la he estado observando con extrema atención durante todo el dÃa, y que he descubierto claramente que, aunque ella no lo sabe, alberga en su seno un afecto muy tierno por ti».
—Querida Lady Scudamore —exclamé yo—, ¡no tenÃa ni idea!