Amor y amistad

Amor y amistad

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ay, señor! —replicó la señora Willis—. No hay ninguna. Debido a su encantadora situación y a la pureza de su aire —en la que la miseria, la mala voluntad y el vicio nunca tuvieron cabida—, todas las casas de este pueblo están habitadas. Sin embargo —dijo tras una breve pausa—, hay una familia que, aunque está profundamente arraigada al lugar, posee una peculiar generosidad, y quizá estaría dispuesta a cederle su casa.

El señor Gower se aferró en seguida a esta posibilidad y, después de obtener la dirección del lugar, se encaminó hacia él inmediatamente.

Al acercarse a la casa se sintió encantado con su situación. Se encontraba en el centro exacto de un prado circular, cercado con una valla y bordeado por una plantación de chopos lombardos y por tres hileras de abetos plantados a tresbolillo. Un camino de gravilla transcurría por esta hermosa maleza y, como el resto del prado, estaba desprovisto de Árboles; su superficie era perfectamente lisa y suave, y a su lado pastaban cuatro vacas blancas dispuestas a igual distancia unas de otras. Todo ello hizo que, cuando el señor Gower entró en el prado, el espectáculo que encontró fuese extraordinariamente sorprendente. Un camino de gravilla bellamente circular conducía sin vueltas ni interrupción alguna hasta la casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker