Amor y amistad
Amor y amistad El señor Johnson quedó satisfecho con la explicación y, expresando su agradecimiento al señor Adams por el retrato que había hecho de él y de su hija, se marchó.
Al escuchar de su padre el triste relato del poco éxito que había tenido la visita, la desgraciada Alice apenas pudo soportar su frustración y corrió a agarrarse a su botella, con lo que la frustración quedó en poco tiempo olvidada.