Amor y amistad
Amor y amistad Jane Austen dejó todo lo que poseía a su hermana Cassandra, incluyendo este y otros manuscritos. El segundo volumen de estos manuscritos, entre los que se encuentra el presente, fue dejado a su vez por Cassandra a su hermano, el almirante sir Francis Austen. Él se los dio a su hija Fanny, quien a su vez se los dejó a su hermano Edward, rector de Barfrestone, en Kent, y padre de la señora Sanders, a cuya sabia decisión debemos la publicación de estas primeras fantasías de su tía abuela, a quien sería confuso llamar aquí gran tía abuela[2]. Cada cual juzgará por sí mismo, pero yo creo que ella ha añadido algo intrínsecamente importante a la literatura y a la historia de la literatura, que hay carretadas de materia impresa, generalmente reconocidas y editadas junto a las obras de todos los grandes autores, mucho menos características y mucho menos significativas que estas pocas bromas de infancia.