Emma
Emma —Si yo ahora no supiese que ella es feliz —dijo Emma muy seria—, y tiene que serlo, a pesar de los escrúpulos de conciencia que pueda tener en estos momentos, no podrÃa aceptar que me diese las gracias… Porque si fuéramos a hacer recuento de todo el bien y todo el mal que yo he hecho a Jane Fairfax… Bueno —dominándose, e intentando mostrarse más alegre—, hay que olvidar todo eso. Has sido muy amable al darme todos esos pormenores tan interesantes. Demuestran lo mucho que vale esta muchacha. Estoy segura de que es muy buena… y espero que sea muy feliz. Es mejor que ya que la fortuna está toda de parte de él, las cualidades estén todas de parte de ella.