Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¡A mÃ, hermano! ¿Qué estás diciendo?
—Le gustas. Le he observado minuciosamente, y estoy convencido de ello. ¿A cuánto asciende su fortuna?
—Creo que a unas dos mil libras anuales.
—Dos mil libras anuales —y a continuación, elevándose con esfuerzo a un extremo de entusiástica generosidad, añadió—: Ojalá fueran cuatro mil, Elinor; tú no mereces menos.
—Agradezco tu buena voluntad —contestó ella—, pero sé seguro que el coronel Brandon no tiene la menor intención de casarse conmigo.